Sección 3 de 5
Otra vez el escritorio
Regresaron antes de la una.
Diego se sentó en su puesto y ella abrió el archivo que había dejado pendiente. Escuchó su voz contestando una consulta y recordó que aquella mano también podía sostener una taza, mover el mouse, alcanzarle un papel. Se descubrió prestando atención a tareas que había visto cientos de veces.
Cuando Diego le llevó un detalle, Sofia tardó un poco en tomarlo.
—Gracias.
Él esperó a que lo mirara.
No tenía una sonrisa que ella pudiera interpretar con seguridad. Eso la irritó y le gustó a la vez. Quería que recordara el café. Quería saber qué parte recordaba.
La tarde avanzó sin darle una respuesta.
