Sección 2 de 4
Dos respuestas
El mensaje de Federico llegó cuando ya caminaban juntos.
*¿Nos vemos hoy? Puedo llevar algo.*
Estela recordó cómo había llegado a su apartamento dos noches antes. Le gustó que quisiera repetirlo. La satisfacción apareció incluso mientras tenía a Diego a su lado, y no encontró una manera cómoda de pensar las dos cosas.
Respondió:
*Hoy no puedo. Quedé con unas amigas.*
Era más fácil que dejar una pregunta abierta. Guardó el teléfono y se acercó a Diego.
Después volvió a pensar en Sofia.
—Nunca me dijiste que Sofia era tan linda.
—Para mí no es linda.
Estela lo miró.
—¿No?
—Es mi jefa, Estela.
La respuesta le produjo una tranquilidad incompleta. La mujer era bonita; Diego podía reconocerlo sin que tuviera que suceder nada. Negarlo tan rápido le dejó ganas de insistir.
No insistió. Ella acababa de decirle a otro hombre que iba a pasar la noche con amigas.
Aceptó la propuesta de la pizza y se prometió guardar el teléfono.
