Sección 6 de 6
Los bolsos
Por la tarde alternó los últimos pendientes de trabajo con los preparativos. Dejó las prendas sobre la cama antes de guardarlas. Separó lo de los chicos, después lo de ella.
Pinamar estaba lleno de pequeñas costumbres: los mismos bolsos, las mismas preguntas antes de salir, el repaso de lo que faltaba. Los chicos siempre encontraban algo que hacer allá. El viaje tenía sentido por ellos.
Sofia dobló un buzo y lo acomodó en un espacio libre.
Hasta el día anterior habría podido preparar todo pensando únicamente en lo que venía. Ahora descubría que estaba esperando algo de una pantalla que había dejado en otra habitación.
Fue al escritorio para terminar un correo.
El nombre de Diego seguía en Teams.
No abrió la conversación.
Terminó de escribir, envió el mensaje de trabajo y regresó al dormitorio. Cerró uno de los bolsos, pero una manga quedó atrapada en el cierre. Tuvo que abrirlo otra vez y acomodar la ropa.
Cuando Ricardo y los chicos estuvieron listos, repasaron juntos lo que llevaban. Sofia respondió las preguntas de siempre y volvió una última vez por el cargador.
La computadora estaba sobre la mesa.
La cerró antes de salir.
Fin de la perspectiva de Sofia Ashford.
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