Sección 5 de 6
El cruce
Abrió y encontró a Sofia al otro lado.
Frenó para no chocarla. Por un instante quedaron demasiado cerca.
—Perdón —dijo.
—No pasa nada.
Diego se hizo a un lado y caminó hacia el ambiente principal. No miró atrás. Estaba demasiado ocupado en controlar la respiración y en esperar que la camisa cubriera lo suficiente.
Creyó que Sofia no había notado nada.
Regresó a su silla, acomodó el pantalón bajo el escritorio y abrió la planilla. La descarga había reducido la urgencia y, poco a poco, los números recuperaron su lógica. Encontró una de las facturas archivada con un nombre incorrecto y pidió por correo una copia de la otra.
No pensó en lo que podía haber quedado sobre la mesada. No supo que Sofia había entrado detrás de él ni que la breve cercanía frente a la puerta había cambiado la forma en que ella lo veía.
Para Diego, el peligro había pasado.
